Jaime Cortasa Monclús (H. Pedro, marista) Mientras fue director, se comportó como un verdadero padre con todos, sin exigir a nadie más de lo debido. Su ficha personal indica que toda su vida fue un excelente educador de niños de
Don Ramón Emiliano Hortelano Gómez, marista laico Vivió con gran espíritu de sacrificio y de entrega la profesión de maestro, en la que demostró dotes pedagógicas propias fuera de lo común, adelantándose a los sistemas de enseñanza de su
Baldomero Arribas Arnaiz (H. Narciso, marista) Manifestó una especial sencillez evangélica, puso su mira en Dios y trabajó sin dejarse llevar nunca por el respeto humano. En .las comunidades por las que pasó, fue muy querido por los hermanos
Luís Huerta Lara (H. Luís Fermín, marista) Desempeñó a la perfección su meritorio oficio de cocinero, siendo siempre servicial, limpio, puntual y cuidadoso. Cuando disponía de pocos alimentos -situación harto frecuente-, él apenas comía para que pudieran comer los otros
Henri Oza Motinot (H. Colombanus- Paul, marista) De nacionalidad francesa. Al estallar el movimiento revolucionario en 1936, podría haberse salvado inscribiéndose en el consulado francés y, haciendo valer su nacionalidad y volver a su patria. Pero el amor por
Esteban Llover Torrent (H. Millán, marista) Por su competencia profesional y por su celo apostólico, ejerció una benéfica influencia en sus alumnos, en los que dejó una profunda huella; en sus clases, reinaba el orden y el trabajo, dentro de
Teófilo Martín Erro Ripa (H. Teófilo Martín, marista ) Compartá los trabajos con los demás, ayudaba a todos y se interesaba por las cosas del colegio eran acciones que parecían llenarlo de satisfacción. A pesar de su juventud, consiguió
Tesifonte Ortega Villamudrío (H. Néstor Eugenio, marista) Era amante de la vida sosegada y de la vida de oración, lleno de buena voluntad en el servicio de Dios y siempre dispuesto a ocuparse de cualquier menester que le pidiera la
Daniel Altabella Gracia (H. Pablo Daniel, marista) Su vida como hermano marista la edificó con estos dos pilares: la educación y la catequesis sabática, fundamentada en la Virgen Maria. “Se distinguió por el cumplimiento de sus deberes como educador; y
Leonardo Arce Ruiz ( H. Egberto, marista) Los hermanos que con él vivieron han destacado también su espíritu de familia, su sencillez y su aceptación gozosa de la pobreza; y sus antiguos alumnos, su dedicación incondicional a las clases y
Jesús Delgado de la Fuente (H. Valente José, marista) Los superiores maristas habían negociado con la Federación Anarquista Ibérica (FAI) para que los estudiantes y los hermanos que se hallaban en la zona republicana pudieran trasladarse a Francia. El H.
Eloy Rodríguez Gutiérrez (H. Eloy José, marista) Muchos de sus alumnos le han reconocido el mérito de haberles preparado para la vida cristiana y para dar abiertamente testimonio de su fe, así como para comportarse cívicamente, de acuerdo con