Joseph Sobraqués Glory (H. Luis Damián, marista) De nacionalidad francesa. Todo en él irradiaba inocencia: su porte, sus modales, sus palabras… Sus compañeros dicen de él que había algo especial en su semblante que inspiraba a la par el
Mossèn Joan Ramon Ezquerra, adscrit a la parròquia del Carme, de Lleida, és Coordinador de les Comissions dels màrtirs al Bisbat de Lleida. L’entrevistem amb motiu de la presentació dels dos llibres sobre alguns dels màrtirs que seran beatificats a
Fray Serapio Sanz Iranzo, mercedario Desgranó casi toda su vida en Lérida, siempre servicial, humilde, dócil, obediente. Valía para todo, sacristán, cocinero, mandadero, hasta para impartir clases a los párvulos en nuestros colegios, entendiéndose maravillosamente con los pequeños. Con
Amando Noriega Núñez. (H. Félix Amancio, marista) Al comenzar la persecución religiosa en España, comentaban los hermanos los temibles acontecimientos de aquellos días y algunos se sentían inquietos por el porvenir. El verdadero temple del H. Félix Amancio quedó reflejado
La Romeria de Marededéus de la Ribagorça és una tradició ben arrelada que va ser impulsada inicialment per l’equip sacerdotal de la Ribagorça catalano-aragonesa. Entre ells hi havia Mn. Joan Mora i Mn. Joan Ramon Ezquerra, que aleshores estaven
Padre Francisco Llagostera Bonet, mercedario Vio la luz en Valls. Siendo presbítero y habiendo ejercido su ministerio en varios pueblos de la diócesis de Tarragona, ingresó en el santuario de San Ramón Nonato. Siempre, singularmente en Lérida, se mostró
Diumenge 21 Ordinari – cicle C Seran molts els qui se salvin? Jesús era un bon educador. Quan li feien preguntes inútils, sortia per un altre cantó, en passava. Quan li feien preguntes de curiositat, responia no a la pregunta,
Francisco Alonso Fontaneda. (H. Eduardo María, marista) A su madre le decía: «No he nacido para el campo, he nacido para ser religioso». Podeu llegir la seva BIOGRAFIA Totes les biografies dels màrtirs maristes
Padre Tomas Campo Marín, mercedario En Lérida fue formador, rector y comendador. Más padre que superior, sabía encauzar la vida comunitaria, comunicaba optimismo, imprimía a las celebraciones cultuales esplendor y profundidad. Sus grandes amores fueron la Eucaristía y nuestra
Fray Antonio González Penín, mercedario Orensano, fulgía por sensato, prudente, mortificado particularmente soportando agudos dolores reumáticos. Lo suyo eran los servicios más humildes, pero los hacía con veneración. Presenció cómo profanaban y quemaban su querida iglesia del Buen Suceso
Luis Iglesias Bañuelos (H. Abdón, marista) Los testimonios que de él tenemos nos hablan de que «empleaba su peculiar habilidad para un sinfín de menesteres en la comunidad y en el colegio; por ejemplo, en Lucena fue operador de
Padre José Reñé Prenafeta, mercedario Nació en Lérida. Estudió en Roma. Emitió los votos solemnes en San Ramón. Fue ordenado presbítero en Solsona. Estuvo de maestro de postulantes en San Ramón. Predicaba, confesaba, llevaba el culto; desde su carácter reservado,